Seminario de investigación “Citizen Politics: Are the New Media Reshaping Political Engagement? en Barcelona, 28-30 de mayo de 2009.
Cómo optimizar la comunicación ciudadana con el Congreso
Diciembre 15, 2008Communicating with Congress es el nombre de un proyecto impulsado desde hace una década por la Congressional Management Foundation (CMF) con el fin de estudiar posibles alternativas a la comunicación política unidireccional a la que nos hemos malacostrumbado desde que el mundo es mundo; es decir, nace con la vocación de fomentar el diálogo democrático entre los diferentes “stakeholders” con el Congreso, en este caso norteamericano (la Cámara de Representantes y el Senado). Y para ello se ha tirado de encuestas, focus groups, conferencias, talleres y demás herramientas de investigación.
El último trabajo publicado por la CMF a raíz de este proyecto arroja una serie de recomendaciones de cara a NO desvirtuar el objetivo principal. Y es que las conclusiones extraídas del informe son demoledoras: se habla de frustración, incomprensión, esfuerzo valdío e insatisfacción por ambas partes, tanto por el lado del ciudadano como del representante político de ese ciudadano. Ojo, tanto uno como otro son actores principales del proceso comunicativo; sin embargo, existen otros “públicos” a los que prestar atención. Hablamos de organizaciones especializadas en la elaboración de campañas de base (grassroots campaigns), entre ellas grupos de interés, asociaciones profesionales, empresarios, sindicatos, clubs, etc. Los últimos convidados de piedra serían, en este caso, las empresas del sector de las TICs que respaldan a cada uno de los dos “stakeholders” principales para aumentar la eficacia del proceso.
Como en todo flujo comunicativo, aquí también encontramos “ruido”: cuestiones de seguridad, cantidad infinita de mensajes, ausencia de estándares y, sobre todo en el caso estadounidense, muchísimo personal a cargo de cada uno de los congresistas. La masivas peticiones de los votantes/ciudadanos han llevado a muchos miembros del staff de los congresistas a ignorar cualquier mensaje que no provenga o no haya sido enviado a través de la página web del Congreso o el sitio web del congresista en cuestión.
Pues bien, por todas estas razones que han originado esa frustración en emisores y receptores, la CMF propone un nuevo modelo de comunicación basado en:
Unificar los mensajes enviados por un mismo colectivo en relación a un mismo tema. Esto permitirá incrementar el impacto de la campaña y trasladar de una manera clara los hechos y los sentimientos del grupo.
Verificar el consentimiento y la participación de los ciudadanos particulares en los mensajes enviados al Congreso. La receptividad por parte del representante político será mayor si, por ejemplo, se añaden elementos de personalización en el contenido de los mensajes (comentarios de particulares, etc.).
Identificar la organización de la que proceden los mensajes, lo cual permitirá establecer relaciones a largo plazo y mejorar la mutua confianza. Tener buena información del grupo emisor resultará además muy eficaz a la hora de solventar posibles problemas técnicos.
Identificar el asunto o petición recibida con el fin de archivar y responder la comunicación del ciudadano a la mayor brevedad posible.
Desarrollar estándares de código abierto y ponerlos a disposición de las organizaciones y pequeños grupos de influencia. Esto facilitará la familiarización de esos grupos con los procesos de comunicación del Congreso, y les evitará la necesidad de acudir a la ayuda de terceros.
Reúnete con los asesores de Obama
Diciembre 9, 2008Transparencia y participación son las dos palabras que al parecer van a protagonizar la política informativa de Obama en los próximos meses. Acabo de encontrar algo que conjuga ambos conceptos y que resulta muy interesante para los enamorados (como yo) del lobby y las interacciones entre instituciones privadas y públicas.
Change.gov incluye desde mediados de noviembre un apartado, “Your Seat at the Table”, en el que el equipo de transición de Obama cuelga un update de sus reuniones con diferentes grupos de presión y diversa documentación (generalmente en PDF) con propuestas que las entidades privadas están presentando a John Podesta y compañía. Textos descargables y posibilidad de realizar comentarios o proponer ideas. Me gusta.
Un poco de estrategia
Diciembre 1, 2008La unión hace la fuerza, dicen. Si no puedes con tu oponente, únete a él, dicen también.
El caso es que a la hora de plantear una estrategia en la gestión de un issue (asunto público) desde la perspectiva de un partido político o una organización X, los refranes anteriores ganan mucho significado. La teoría del Confrontation Management, que yo se la atribuyo a Andrew Tait, puede valernos para aprender a persuadir de forma que el otro / los otros acabe(n) acercándose a tu postura en relación a ese issue concreto y cerrar un acuerdo fructífero. Beneficioso sobre todo para ti, aunque será clave hacerle entender a la otra parte las bondades del acuerdo para su propio interés.
Resultaría absurdo abordar de manera completa una teoría de estas características en un artículo de blog, pero los pasos básicos para elaborar una estrategia persuasiva serían las siguientes:
A) Definición de posiciones
Paso 1: define tu posición respecto al issue (formúlala en relación al otro).
Paso 2: define la posición del otro respecto a ese issue (formúlala en relación a ti).
Paso 3: define tu escenario de amenazas (qué postura adoptarás si el otro no acepta tu visión del issue).
B) Elaboración de la estrategia
Paso 4: haz que tus amenazas resulten creíbles. El otro debe pensar que las consecuencias de no apoyar tu postura serán más graves que el hecho de apoyarla. Elabora argumentos que demuestren tu voluntad de hacer realidad tus amenazas, de lo contrario estarás ante el primero de los cinco dilemas -> Threat dilemma.
Paso 5: desacredita o resta credibilidad a las amenazas del otro.
Paso 6: asegúrate de que su escenario de amenazas resulta insuficiente para convencerte y para que aceptes unirte a su postura. Aquí el dilema (Rejection dilemma) surge cuando prefieres adoptar la postura del otro antes que enfrentarte en su escenario de amenazas.
Paso 7: asegúrate de que tus amenazas son suficientes para persuadir al otro. Es decir, suponiendo que el otro te ve capaz de llevar a cabo tus amenazas… ¿Realmente le importa si las materializas? ¿Seguirá prefiriendo ese escenario de amenazas antes que adoptar tu postura? O lo que es lo mismo… ¿Te saldrá gallito? Aquí es donde surgiría el dilema de persuasión (Persuasion dilemma).
Paso 8: asegúrate de estar comprometido con tu posición y házselo saber al otro. Cuando sus amenazas resulten insuficientes y las tuyas sean por el contrario suficientes, él se verá obligado a acercarse a tu posición. Pero es probable que la otra parte dude de tu verdadero compromiso con la postura que has adoptado en relación a ese issue, y quizá tema que puedas abandonarla una vez él se adhiera al barco (esto haría peligrar el acuerdo) -> Cooperation dilemma.
Paso 9: asegúrate de que realmente puedes confiar en la colaboración de la otra parte una vez lo hayas persuadido hacia tu postura. De lo contrario, habrá un Trust dilemma que tendrás que resolver.
En definitiva, es tan simple y tan complejo a la vez como resolver cada uno de los cinco dilemas planteados en la elaboración de la estrategia. Algunos no tuvieron esto en cuenta a la hora de negociar las votaciones de cara a la asamblea de la Kutxa para el proyecto de fusión “a dos” con la BBK. Y claro, después vino Paco con las rebajas
.
Por cierto, de este planteamiento estratégico tuvimos la oportunidad de debatir con el profesor Luis Raúl Matos, ex ministro venezolano y director de un programa latinoamericano en la Graduate School of Political Management (GSPM), en Washington DC. El señor Matos y el decano de la GSPM, Mr Christopher Arterton, asistirán hoy lunes 01 de diciembre en Bilbao a un taller en el marco del programa Think Gaur 2020 promovido por el PNV.
Escrito por bjserarbina
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